Qué cláusulas debe tener el contrato de alquiler de un trastero
El contrato de un trastero se rige por lo que pactéis, así que conviene dejar por escrito la renta, la fianza, el seguro y la salida.
Hay contratos de trastero de una página y contratos de seis. Los dos valen lo mismo si dicen lo que tienen que decir. El problema aparece cuando alquilas con un apretón de manos y, seis meses después, nadie se acuerda de quién pagaba qué.
Un buen contrato de alquiler de trastero lleva unas cláusulas básicas, tiene otras que conviene mirar con lupa y debe dejar claro qué pasa cuando quieres irte. No hace falta ser abogado, solo leer antes de firmar.
Un trastero se alquila con reglas distintas a las de un piso
Un trastero suelto no es una vivienda, así que no se rige por las normas de protección del inquilino de vivienda. La Ley de Arrendamientos Urbanos lo trata como arrendamiento para uso distinto del de vivienda, y su artículo 4.3 dice cómo se ordena. Se rigen por lo que pacten las partes, en su defecto por el título III de la ley y, de forma supletoria, por el Código Civil. Puedes leerlo en el texto de la ley en el BOE.
En la práctica, hay más libertad, porque no hay una prórroga obligatoria de varios años como en un piso ni limitaciones legales en la subida de renta como las de vivienda, salvo que las pactes tú. Puedes negociar, pero lo que no escribas no lo vas a poder reclamar con facilidad.

Las cláusulas que debe incluir el contrato
Un contrato sensato incluye, como mínimo:
- Las partes. Nombre, DNI o CIF y domicilio de quien alquila y de quien arrienda.
- El trastero. Número, metros, planta y dirección del inmueble. Si vas a usar una unidad concreta, que conste cuál.
- La renta. Cuánto, cuándo y cómo se paga, y si lleva IVA. El alquiler de un trastero suelto suele llevar un 21 %. Comprueba si el precio acordado ya lo incluye. Los precios los tienes en la guía sobre el precio del alquiler de un trastero.
- La duración. Fecha de inicio, plazo y qué ocurre al vencer. Si se prorroga sola, mes a mes, o termina.
- La fianza. Para este tipo de contrato, la ley exige dos mensualidades. Según la comunidad autónoma, puede ser obligatorio depositarla en un organismo oficial.
- El uso permitido. Para qué se puede usar el trastero y qué no se puede guardar.
- El seguro. Si lo incluye la cuota, qué cubre y hasta qué importe.
- El acceso. Horarios, código, llave y quién más puede entrar.
- La salida. Preaviso, penalizaciones y cómo se entrega el trastero.
Si falta alguno de estos puntos en el borrador que te pasan, pídelo por escrito, que no cuesta nada.
Qué te pueden prohibir guardar
Los contratos suelen incluir una lista de cosas que no se pueden meter, parecida a esta:
- Productos inflamables, explosivos o corrosivos, y botellas de gas.
- Alimentos perecederos o cualquier cosa que atraiga plagas.
- Animales, vivos o no.
- Armas, drogas y mercancía de origen dudoso.
- Cualquier cosa ilegal o que pueda dañar el edificio.
Además, suele prohibirse vivir o trabajar dentro del trastero, así que si pensabas usarlo de taller o de despacho, díselo antes al arrendador. Para saber qué sí entra, tienes la guía de qué guardar en un trastero.
Un contrato claro sirve sobre todo para no tener que pelearte con nadie.
Un centro profesional y un particular firman contratos distintos
Si alquilas en un centro de self storage, lo habitual es firmar un contrato de adhesión, con condiciones generales que no puedes cambiar. Aquí entra la normativa de consumidores, que permite anular las cláusulas abusivas. Puedes consultar el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Aun así, es mejor detectarlas antes que pelearlas después.
Con un particular, el contrato suele ser más sencillo y más negociable. El inconveniente es que a veces ni existe. Si te ofrecen alquilar con un papel que dice solo «pago 50 euros al mes», pide más. Sin fianza, sin duración y sin seguro, un problema pequeño se convierte en uno grande.
En el contrato de un centro, fíjate especialmente en estas cláusulas:
- Renovación automática. Comprueba que no sea tan larga que te cueste salir.
- Subidas de precio. Mira si el operador puede cambiar la cuota unilateralmente y con cuánto aviso.
- Límite de responsabilidad. Pregunta cuánto pagan si se pierde o se daña algo, porque el límite puede quedarse por debajo del valor de lo que guardas.
- Acceso al trastero. Averigua en qué casos pueden abrirlo sin ti.
Visita el trastero y comprueba el papel antes de firmar
- Visita el trastero. Comprueba que no hay humedad, goteras ni olor a cerrado.
- Haz fotos del estado inicial y guárdalas con fecha.
- Confirma que el seguro cubre el valor de lo que guardas, o contrata el tuyo.
- Pregunta quién tiene copia de la llave o conoce el código.
- Haz un inventario sencillo de lo que metes, aunque sea una foto de cada caja.
- Pide una copia firmada del contrato, no una foto borrosa de la hoja.

Mira también la fecha de inicio. Si el contrato arranca el día uno y recoges las llaves el día quince, estás pagando medio mes por un trastero que no usas. Pide que el inicio coincida con la entrega real, o que te prorrateen la primera cuota. Es una conversación de dos minutos que puede ahorrarte medio mes de alquiler.
Qué pasa cuando quieres irte
El preaviso es lo primero que hay que cuidar al irse. Cada contrato fija el suyo, así que mira cuántos días te piden antes de firmar. Con un particular, el plazo es el que pactéis, y si no pactasteis nada, tendrás que negociarlo en ese momento.
Al irte, deja el trastero vacío y limpio, devuelve las llaves y pide por escrito que te confirmen la entrega. La fianza se devuelve al terminar el contrato si no hay daños ni deudas. Si tarda mucho, reclámala por escrito con un burofax o un correo con acuse.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio firmar un contrato para alquilar un trastero?
No es obligatorio que sea escrito, pero sin papel resulta muy difícil probar lo pactado, así que pídelo siempre.
¿Cuánto es la fianza de un trastero?
La ley exige dos mensualidades para los arrendamientos de uso distinto del de vivienda. Compara cuánto te pide cada centro y en qué plazo te la devuelve.
¿Cuánto dura un contrato de alquiler de trastero?
Lo que pactéis, que puede ser un mes, un año o un plazo indefinido, porque no hay una duración mínima legal como en las viviendas.
¿Puedo subarrendar mi trastero?
Solo si el contrato lo permite o te lo autoriza el arrendador por escrito, así que mejor preguntarlo antes.
¿Puedo vivir o trabajar en un trastero?
Normalmente no, porque los contratos suelen prohibirlo y puede ser motivo para rescindir el alquiler.
Información revisada en octubre de 2026.







