La mejor época para mudarse queda fuera del verano
El verano es la época cara para mudarse. El día de la semana cuenta tanto como el mes.
Mudarse en agosto, con cuarenta grados y el camión sin sombra, es una experiencia que se recuerda. Mudarse en enero, con lluvia y el ascensor mojado, también. Entre uno y otro hay un mundo, y mucha gente se muda cuando el contrato la obliga, no cuando le conviene.
Pero si tienes margen, elegir bien la época te puede ahorrar dinero, calor y estrés.
Un martes de mediados de mes, de octubre a abril, sale más barato
Según las guías de Habitissimo e Idealista, la demanda sube de junio a septiembre, en fines de semana y a final de mes, y baja en los meses fríos, entre semana y a mitad de mes. Así que, si puedes elegir, la mejor combinación es un martes, miércoles o jueves de mediados de mes, de octubre a abril.

Por qué el verano es la época cara
En verano se muda más gente, porque las vacaciones dan margen, los niños no tienen colegio y el buen tiempo ayuda. Esa demanda se traduce en precios altos. Habitissimo pone el ejemplo de una mudanza de una habitación que cuesta unos 400 euros fuera de temporada y puede subir a unos 600 en julio o agosto, es decir, un 50 % más.
Además, las empresas se llenan antes. Si quieres una fecha concreta en verano o a final de mes, reserva con mucha antelación o tendrás que aceptar la que te quede.
Qué pasa mes a mes
No hay una estadística oficial por meses, así que esta tabla es una orientación propia basada en lo que cuentan las guías y en el sentido común:
| Meses | Demanda y precio | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Enero y febrero | Baja demanda, precios más bajos | Frío y lluvia. Protege muebles y cajas |
| Marzo a mayo | Demanda media | Buen clima y días largos. Suele ser un buen equilibrio |
| Junio a septiembre | Alta demanda, precios más altos | Calor y vacaciones. Reserva con tiempo |
| Octubre y noviembre | Demanda media o baja | Lluvias posibles. Buen momento tras el verano |
| Diciembre | Baja, salvo en fechas señaladas | Evita puentes y días de compras |
El día cuenta tanto como el mes
- Entre semana es más barato que en fin de semana. Si puedes pedir un día libre, ahorras.
- A mitad de mes hay menos demanda que a final, cuando acaban muchos contratos de alquiler.
- El primer horario de la mañana suele ser mejor. La empresa llega con margen y tú no vas con prisa.
- Los puentes y vísperas de festivo son días de mucha demanda.
Si tu contrato de alquiler acaba el día 30 y no hay forma de moverlo, negocia al menos la hora o el día de entrega de llaves.
Si tienes niños
Muchas familias eligen el verano porque no hay colegio. Es lógico, pero ten en cuenta que los precios son más altos. Si el colegio y el empadronamiento no dependen del cambio, mudarte a mitad de curso puede ser más barato y, a veces, más llevadero para los niños, porque cambian de rutina en un momento tranquilo.
Cuando tu fecha no es negociable
Hay mudanzas que no se eligen. Acaba el alquiler, entregas las llaves del piso vendido, empiezas un trabajo. En esos casos, usa lo que sí puedes controlar. Reserva con mucha antelación, pide presupuesto a tres empresas y busca la hora menos solicitada. Cuanto antes decidas, más margen tendrás. El resto del plan lo tienes en cómo organizar una mudanza.

Cuánto puedes ahorrar
Depende, y las cifras de cada guía son distintas. Con el ejemplo de Habitissimo, el ahorro puede llegar a unos 200 euros en una mudanza pequeña. En una mudanza grande es de esperar que el ahorro sea mayor. Además, tendrás otras ventajas, como más disponibilidad de empresas, mejores horarios y menos prisas. Para estimar el presupuesto completo, echa un vistazo a cuánto cuesta una mudanza.
Depende también de dónde te mudes
El clima también cuenta. En el litoral mediterráneo, en pleno agosto, hacer una mudanza al sol es agotador para quien carga y peligroso para ciertos objetos, como velas, cosméticos, aparatos electrónicos o plantas. En el norte, el riesgo no es el calor, sino la lluvia, con muebles mojados, cartón blando y suelos resbaladizos. En el interior, el frío invernal puede dar problemas con las heladas y la nieve.
Mira la previsión de los días elegidos y ten un plan B, como toldo, mantas, lonas y plástico para tapar lo que no pueda mojarse. Y si vas a mudarte en verano, empieza temprano por la mañana y para cuando apriete el sol.
Tres escenarios habituales
- De alquiler a alquiler. Pesan el contrato, la fecha de entrega y el preaviso. Negocia con el casero un par de días de solape, porque mudarte sin prisa suele salir más a cuenta que un descuento.
- Compra de una vivienda. Todo depende de la notaría. Entre la firma y la entrega de llaves, pregunta cuánto margen hay. Luego reserva la mudanza para el día de la entrega o el siguiente.
- Cambio de trabajo o de ciudad. La fecha la marca tu incorporación. En este caso, piensa en un guardamuebles si hay un hueco entre casas, como se explica en qué es un guardamuebles.
Con cuánta antelación reservar
Cuanto más demandada es la fecha, antes hay que reservar. Lo prudente es pedir presupuestos con unas seis semanas de antelación en verano y a fin de mes, y con dos o tres en temporada baja. Pregunta si hay fechas alternativas con descuento, porque algunas empresas ofrecen un precio mejor si te adaptas a un día de poca carga. Y confirma la reserva por escrito, con fecha, hora, dirección y precio. Si dudas entre dos fechas, pide el precio de las dos.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor mes para mudarse?
Los mejores son los meses fríos y de menos demanda, de octubre a abril, salvo los puentes y las fechas señaladas.
¿Es más barato mudarse en invierno?
Suele serlo. Las guías de Habitissimo e Idealista coinciden en que la demanda baja y los precios con ella. Eso sí, hay que proteger bien lo que se mueve de la lluvia.
¿Es más caro mudarse en verano?
Sí. Según Habitissimo, una mudanza pequeña puede pasar de unos 400 a unos 600 euros en julio o agosto.
¿Qué día de la semana es mejor?
Entre semana, de martes a jueves. Los fines de semana, los puentes y el final de mes son los más demandados.
¿Cuánta antelación necesito para reservar?
Conviene pedir presupuesto con dos o tres semanas de antelación en temporada baja y con unas seis en verano o a final de mes.
Información revisada en octubre de 2026. Las cifras proceden de guías del sector y son orientativas.







