Cuántas cajas de mudanza necesitas
El número de cajas depende de los metros de la casa, y su tipo, de lo que vayas a meter en ellas.
Las cajas parecen lo más sencillo de la mudanza, hasta que te quedas sin ellas a las diez de la noche con medio salón por embalar. O hasta que compras cien, te sobran sesenta y las guardas dos años en el trastero.
Para acertar con las cajas hay que calcular cuántas necesitas y de qué tamaño, y llenarlas bien, porque una caja mal cargada revienta por el fondo en el peor momento.
Cuántas cajas necesitas
Una guía publicada en Diario de Avisos propone estas cantidades aproximadas, y aconseja comprar algo más de lo calculado:
| Vivienda | Cajas pequeñas | Medianas | Grandes |
|---|---|---|---|
| Estudio o 1 habitación | 10 | 15 | 5 |
| 2 habitaciones | 20 | 25 | 10 |
| 3 habitaciones | 30 | 40 | 15 |
| Casa o chalé | 45 o más | 60 o más | 25 o más |
Con esas cifras, un piso de tres habitaciones necesita unas 85 cajas, que a 3 o 4 euros cada una, según Habitissimo, salen por entre 255 y 340 euros (cálculo propio). Si las consigues gratis o de segunda mano, te ahorras ese dinero.

Una caja distinta para cada cosa
- Cajas pequeñas. Para lo que pesa, como libros, herramientas, latas o discos. No pases de unos 20 kilos por caja.
- Cajas medianas. Valen para el uso general, como el menaje, la decoración, los juguetes o los zapatos.
- Cajas grandes. Se reservan para lo ligero y voluminoso, como cojines, ropa de cama, peluches o mantas.
- Cajas de doble pared (doble canal). Son más resistentes y van mejor para la cocina y lo frágil.
- Cajas con separadores. Están pensadas para vasos y copas.
- Cajas de archivo. Sirven para papeles y documentos.
- Cajas ropero. Llevan una barra para colgar la ropa en perchas y vienen bien si tienes mucha y no quieres plancharla de nuevo.
- Cajas de plástico reutilizables. Son más caras, pero aguantan la humedad y no se aplastan, así que van muy bien si luego las vas a usar en un trastero.
La regla de oro es meter lo pesado en cajas pequeñas y lo ligero en cajas grandes. Parece obvio hasta que ves una caja enorme de libros que nadie puede levantar.






Dónde conseguirlas
- Tiendas de cajas y de mudanzas. Son la opción más segura y de medida estándar, pero se pagan.
- Supermercados, tiendas y fruterías. Pueden darte cajas gratis, pero pregunta temprano, antes de que las reciclen.
- Grupos de vecinos y portales de segunda mano. Es habitual que quien acaba de mudarse venda o regale sus cajas.
- Alquiler de cajas. Algunas empresas las alquilan y las recogen después, y merece la pena preguntar si las vas a usar poco tiempo.
- La propia empresa de mudanzas. A veces las incluye o las ofrece a mejor precio.
Ojo con las cajas de supermercado que han llevado fruta o pescado, porque pueden oler, estar húmedas o haberse debilitado, así que descarta las que huelan o estén blandas.
Cómo se llena una caja
- Monta bien la base. Cierra el fondo con cinta en forma de H, es decir, una tira central y dos en los bordes.
- Pon abajo lo más pesado y arriba lo más ligero.
- Rellena los huecos con papel, trapos o toallas, porque una caja que suena acaba rompiéndose.
- No sobrecargues ni dejes la tapa abombada.
- Cierra con cinta y repasa los bordes.
- Etiqueta con contenido y destino. Una etiqueta como «Cocina: ollas y sartenes» sirve más que un simple «Cocina», y además puedes numerar las cajas y llevar una lista en el móvil.
Una caja que se abre en el camión es un recuerdo que tendrás durante años.

Los objetos que viajan contigo
Hay cosas que viajan contigo y no en el camión, como los documentos importantes, las joyas, el dinero, las medicinas, el portátil, las llaves y los cargadores. Tampoco debes meter en cajas lo que prohíbe la empresa, como los inflamables, los productos químicos o los alimentos que se estropeen. Si tienes dudas, pregunta antes.
Material que necesitas además de las cajas
- Cinta de embalar y un dispensador.
- Rotuladores gruesos y etiquetas.
- Papel de embalar, plástico de burbujas o mantas.
- Fundas para colchones y sofás.
- Bolsas con cierre para tornillos y piezas.
- Tijeras, cúter y guantes.
Para organizar el resto de la mudanza, tienes una guía en cómo organizar una mudanza. Y si quieres saber qué presupuesto necesitas, echa un vistazo a cuánto cuesta una mudanza.
Cómo embalar vajilla y objetos frágiles
- Vajilla y vasos. Pon una capa de papel arrugado en el fondo. Luego, envuelve cada pieza por separado con papel, coloca los platos de canto y las copas en cajas con separadores.
- Libros. Van en cajas pequeñas, de canto o planos, y sin llenarlas hasta arriba, porque son el ejemplo clásico de caja imposible de levantar.
- Ropa. Va en cajas grandes o en cajas ropero, la ropa de cama en bolsas grandes, y si quieres ahorrar cajas, también puedes meter ropa en maletas.
- Electrónica. Antes de desenchufar, haz una foto de las conexiones. Luego guarda cada aparato en su caja original, si la tienes, o con protección antigolpes.
- Cuadros y espejos. Se llevan de canto, con cartón en las esquinas y cinta en cruz sobre el cristal para que, si se rompe, no salte.
- Plantas. Van en una caja con papel de periódico y, si el trayecto es largo, mejor que viajen en el coche contigo.
- Productos de limpieza y líquidos. Ciérralos bien y mételos en una bolsa, dentro de una caja aparte, para que no manchen lo demás.
Los cajones de las cómodas se pueden mudar con la ropa dentro, envueltos con film de plástico, y así ahorras cajas y esfuerzo. Eso sí, comprueba antes que no pesen demasiado y que el mueble sea resistente.
Qué hacer con las cajas vacías
Lo habitual es que las cajas acaben apiladas en un rincón o en un trastero, pero tienen mejores destinos, como venderlas en portales de segunda mano si están en buen estado, regalarlas en el barrio o llevarlas bien plegadas al contenedor azul. Si vas a guardar algo en un trastero, repasa antes qué guardar en un trastero, porque el cartón y la humedad se llevan mal.
¿Quién pone las cajas si contratas una empresa?
Depende del presupuesto. Hay empresas que incluyen las cajas y el embalaje y otras que solo hacen el transporte. Si embalas tú, gastas tiempo y compras material, pero ahorras en la factura. Si lo hace la empresa, pagas más y te olvidas, y además suele ser ella quien responde de lo que embala. Pregunta qué incluye y qué seguro cubre las cajas que cierres tú, porque algunos seguros excluyen lo que embala el cliente.
Una solución intermedia que suele ir bien es embalar tú lo ordinario (libros, ropa, decoración) y dejar a la empresa lo frágil o de valor, como la cristalería, los cuadros o la electrónica. Así controlas el gasto sin renunciar a la cobertura en lo que más te importa.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cajas necesito para una mudanza?
Para un piso de tres habitaciones, unas 85 en total entre pequeñas, medianas y grandes. Compra algo más de lo calculado.
¿Cuánto cuestan las cajas de mudanza?
Unos 3 o 4 euros cada una, según Habitissimo. Pueden ser gratis si las consigues de segunda mano.
¿Qué peso aguanta una caja de mudanza?
No pases de unos 20 kilos, y los libros y lo pesado van en cajas pequeñas.
¿Sirven las cajas de supermercado?
Sí, si están limpias, secas y firmes. Descarta las que huelan o estén blandas.
¿Qué no se puede meter en una caja de mudanza?
No se pueden meter los inflamables, los productos químicos ni los alimentos que se estropeen, y los documentos, las joyas y las medicinas viajan contigo.
Información revisada en octubre de 2026. Cantidades y precios orientativos.







