Garaje amplio con estanterías para guardar herramientas y cajas
Trasteros

Organizar un trastero empieza por dibujar un plano

Un plano en papel y un pasillo de unos 60 centímetros bastan para ordenar un trastero pequeño.

Un trastero desordenado te sale caro dos veces. Pagas cada mes por unos metros que no aprovechas y te pasas una eternidad buscando la caja que creías haber dejado ahí.

Para ordenar un trastero te basta con algo de cartón, un rotulador, un buen método y un domingo por la mañana.

Trastero vacío con la persiana levantada
Vaciar
Hoja con el croquis de una habitación y un lápiz
Croquis
Estantería metálica con cajas de almacenaje
Estanterías
Dos estanterías enfrentadas con un pasillo libre entre ellas
Pasillo y altura
Calendario de sobremesa con una fecha rodeada
Revisión

Vacíalo todo y empieza de cero

Parece un castigo, pero a la larga compensa. Sácalo todo al pasillo o a un rincón del garaje y mira bien lo que tienes. Verás duplicados, algunas cosas rotas que ibas a arreglar hace años y un par de cajas que ni el Tato sabe qué llevan dentro.

Divide lo que tienes en tres montones: lo que se queda, lo que se vende o se regala y lo que se tira. Si te cuesta decidir, aplica una regla vieja, que es sacar lo que no has usado en un año y no tiene valor sentimental. Para venderlo, tienes ideas en dónde vender cosas de segunda mano, y para el método de fondo, en decluttering.

Un croquis en papel te dice adónde va cada cosa

No hace falta un dibujo bonito. Vale una hoja con un rectángulo y unas flechas. Lo que importa es decidirlo antes de cargar nada.

Zona del trasteroQué va ahíPor qué
Delante, junto a la puertaLo que sacarás a menudo: herramientas, material deportivo, cajas de uso frecuenteEvita mover medio trastero para llegar a una caja
En el centro, un pasillo libreNadaTe permite acceder a todo y ver el fondo
Al fondo y en las alturasLo de temporada: decoración, ropa de otra estación, recuerdosSe usa poco, así que puede estar lejos
En el suelo, abajoLo pesado y lo más resistenteLas baldas altas no deben cargar con lo que pesa
Separado de las paredesTodo lo que sea sensible a la humedadDeja unos centímetros de aire entre la pared y las cajas
Esquema orientativo. Adáptalo al tamaño y la forma de tu trastero.
Garaje amplio con estanterías para guardar herramientas y cajas
Estanterías hasta el techo: la altura es el único espacio que no se paga extra. Foto: Pexels.

Qué material te hace falta

Las estanterías metálicas suelen ser la mejor inversión. Aprovechan la altura, se montan sin obra y aguantan peso. Si tu contrato prohíbe atornillar a la pared, elige modelos autoportantes.

Para las cajas, es mejor que sean todas del mismo tamaño y apilables. Las de plástico con tapa son más caras que las de cartón, pero aguantan la humedad y no se deforman. Cuando abras una, no la vuelvas a cerrar con prisa, porque las cajas mal cerradas se convierten en una trampa para el polvo.

Las etiquetas importan más que las cajas. Pon el contenido y la fecha en dos lados, para que se lea sea cual sea la cara que quede a la vista. Si tienes muchas, numera las cajas y lleva una lista en el móvil o en una hoja pegada a la puerta. Una foto del interior de cada caja, pegada en la lista, te ahorra abrirla.

El pasillo y la altura son el truco de los trasteros pequeños

En un trastero pequeño se gana espacio de dos maneras, dejando un pasillo y usando la altura. Un pasillo de unos 60 centímetros permite entrar, ver y sacar sin mover nada. Parece un desperdicio de metro cuadrado y es justo lo contrario, porque te evita trabajar a ciegas. Idealista también aconseja mantener despejado el camino entre las cajas y no llenar todo el suelo.

Sobre la altura, apila lo pesado abajo y lo ligero arriba. No pases de cuatro o cinco cajas en vertical, o acabarás provocando un derrumbe de los buenos. Además, mover la de abajo te puede costar un esguince.

Si para sacar una caja tienes que mover otras tres, el trastero está mal montado.

Cada objeto difícil tiene su forma de guardarse

  • Bicicletas. Cuélgalas de ganchos en la pared o ponlas en vertical, con la rueda delantera apoyada en un soporte.
  • Colchones. Guárdalos con funda hermética y de pie, nunca tumbados bajo otros objetos.
  • Muebles. Guárdalos desmontados y pega al mueble una bolsa con los tornillos.
  • Espejos y cuadros. Ponlos de canto, envueltos y con cartón en las esquinas.
  • Ropa y mantas. Guárdalas en bolsas o cajas cerradas, con sobres antihumedad.
  • Cosas frágiles. Colócalas arriba del todo, sin nada encima y siempre rotuladas.

Si dudas sobre qué meter en el trastero, lo tienes en qué guardar en un trastero.

Cajas ordenadas en una estantería
Con cajas iguales y una balda, el trastero se lee de un vistazo. Foto: Pexels.

Revisa el trastero cada seis meses

Un trastero se desordena igual que un armario, poco a poco. Para evitarlo, pon dos normas: devolver cada cosa a su sitio cada vez que saques algo y repasar el plano cada seis meses para decidir qué sobra.

Cada vez que metas algo nuevo, actualiza la lista. Es un minuto y evita que dentro de un año tengas un trastero que no controlas. Si ves que cada vez te cuesta más, quizá necesites más metros o menos cosas. Compara con el precio del alquiler de un trastero antes de decidir.

Errores que se repiten

Si reconoces alguno de estos errores en tu trastero, tiene arreglo.

  • Meter primero, ordenar después. Es el error de la prisa. La primera caja que entra marca cómo se llenará el resto.
  • Tapar la puerta con lo que más usas. Lo que usas a menudo va delante, no detrás de un mueble.
  • Apilar sin criterio. Lo pesado arriba es un accidente a la espera de que alguien abra la puerta.
  • Cajas sin etiqueta. A los tres meses, nadie sabe qué hay dentro, y tú tampoco.
  • Guardar basura. Un trastero no es un vertedero amable. Cada metro que ocupa algo inútil lo pagas tú.
  • No dejar espacio para el crecimiento. Si dejas el trastero al límite, la próxima compra grande te obliga a cambiar de tamaño.

Un inventario sencillo puede ser una hoja con cuatro columnas: número de caja, contenido, zona del trastero y fecha en que la metiste. Con eso sabes qué hay, dónde está y cuánto lleva ahí. Cuando una caja cumple un año sin abrirse, ya tienes el motivo para preguntarte si te hace falta.

También ayuda hacer una foto de conjunto cada vez que cierras la puerta. Si algún día hay una incidencia con el seguro, esa foto vale más que cualquier explicación.

Preguntas frecuentes

¿Cómo organizar un trastero pequeño?

Usa estanterías hasta el techo, cajas del mismo tamaño y un pasillo de unos 60 centímetros. Pon delante lo que usas a menudo y al fondo lo de temporada.

¿Cuánto pasillo hay que dejar en un trastero?

Unos 60 centímetros permiten entrar y sacar cosas con comodidad. Si no te cabe, quizá necesites un trastero más grande.

¿Cajas de plástico o de cartón?

El cartón es barato y vale para lo que no pasa mucho tiempo guardado. Las de plástico con tapa aguantan mejor la humedad y los años.

¿Cómo evitar la humedad en el trastero?

Separa las cajas del suelo y de las paredes, usa fundas herméticas y añade sobres antihumedad. Un poco de ventilación cuando entres también ayuda.

¿Cada cuánto conviene revisarlo?

Cada seis meses es suficiente. Aprovecha para tirar, vender o regalar lo que sobra.

Información revisada en octubre de 2026.

José A. López

Fui gerente de varios espacios de alquiler de trasteros, así que he visto de todo: bicicletas estáticas sin estrenar, colecciones de latas «con mucho valor sentimental» y algún sofá que lleva allí más tiempo que mi paciencia. Antes regenté un mercadillo de segunda mano, donde aprendí que casi todo se vende si no lo llamas «trasto». Ahora escribo en Recoloca lo que me habría gustado saber entonces.